La aportación de los resíduos y subproductos de la elaboración de aceite de oliva en el suelo puede provocar en las plantas, la abcisión de hojas y frutos y la inhibición de la germinación de las semillas.
En el agua
La aportación de los resíduos y subproductos de la elaboración de aceite de oliva en agua puede aumentar los contenidos fosfóricos, causar alteración del color y malos olores.
En el aire
La aportación de resíduos del aceite de oliva en el aire pueden estimular la fermentación microbiana con la producción de metano y una amplia gama de efectos nocivos o simplemente un mal olor de los gases